jueves, 28 de enero de 2021

Febrero

 

 

 

Este año mondo, congelado ahora en febrero.

Este frío día aleteando rápido por sobre la horrible

Línea imperfecta del horizonte,

Tantas veces una línea dentada de diez edificios.

Una bandera roja agitándose

Al viento. Una cortina naranja es mediodía.

Todo hace sufrir a sus ojos. Esta cortina tan brillante.

He aquí lo perceptiblemente verdadero: la visión.

El rostro que devuelve la mirada en un haz

Del cuchillo de la mantequilla.  

Un embarazo de pan troceado.

La mente sigue su diario peregrinaje

Por momentos ruines. Más tarde,

De vuelta a la arqueta para soñar

En un círculo, un carrusel de ponis.

Asociación del círculo: hay un centro

Para casi todo pero nunca

Alguna certeza. Nada es

Más maleable que un momento. Sólo ayer era

Que aspirábamos el aire en un mar.

Algún sol de verano nos llamaba

Y allí íbamos nosotros. La arena quemaba.

Tan sólo ayer estábamos con tierno corazón

Esperando. A ser algo.

Una fuente. Y entonces alguien dice: Asiento,

Tenemos para ti un corazón para olvidar. Una mente

Con la cual sufrir. Así, experiencia. Así, la carpa del circo.

Tú, que estás allí, se tú la muchacha

De lentejuelas rojas en la tarjeta que vende amor.

Tú, que estás allí, tú, de satén negro.

Se tú el Don Muerte de la Doncella.   

 

 

February Elegy

MARY JO Bang

 

imagen: Miwa Ogasawara, Absent, 2010, oil on canvas


 

 

 

 

lunes, 30 de noviembre de 2020

Nosotros

 


Nos íbamos quedando sin aliento, mientras escapábamos para encontrarnos. Nosotros

Revelábamos el filo de las luchas de nuestros ancestros, estábamos listos para Golpear.

Era difícil perder tus días en el bar indio si eras Correcto.

Fácil si jugabas al billar y tomabas para recordar olvidar. Nosotros

Concebíamos planes para ser profesionales –lo hicimos. Y algunos podíamos Cantar

Cuando conducíamos hasta el filo de las montañas, con un tambor. Nosotros

Nos explicábamos nuestras hermosas alocadas vidas bajo las estrellas rutilantes. Pecar

Fue invento de los cristianos, y el Diablo también, cantábamos. Nosotros    

Éramos los paganos, pero necesitábamos que ellos nos salvaran: Sutil

Posibilidad. Sabíamos que estábamos todos vinculados en esta narración, algo de Ginebra

Va a clarificar la oscuridad, y hacernos sentir con ganas de bailar. Nosotros

Tuvimos algo que ver con el origen del blues y el jazz

Discutía yo con la música al llenar la jukebox de monedas en Junio,

Cuarenta años después y aún queremos justicia. Aún somos América. Nosotros. 

 

 

An American Sunrise

Joy Harjo - 1951-