jueves, 6 de noviembre de 2008

La hermana (Sándor Márai)


Desde “El último encuentro”, la aparición de una “nueva” novela del escritor húngaro Sándor Márai en nuestro medio atrae la atención del público lector.


En la que ahora nos toca comentar, el protagonista es un hombre al que se le identifica únicamente como “Z.”, un pianista centroeuropeo a quien el narrador conoce durante unos días de invierno, en plena Segunda Guerra Mundial, en un antiguo hotel ubicado en las montañas de un país al que nunca se nombra.
A medida que pasan los días sin que el mal tiempo les permita alejarse de su temporal refugio, ambos personajes logran intimar y Z. revela a su interlocutor que una enfermedad padecida tiempo atrás fue lo que le incapacitó para proseguir su carrera de concertista. Al mismo tiempo, con ocasión de un particular suceso del que ambos son testigos involuntarios, alude a algunas certezas sobre el destino humano que dicha enfermedad le ha permitido conocer.


Meses después, tras el fallecimiento de Z., el narrador recibe en calidad de legado un manuscrito (cuya trascripción conforma la segunda mitad de la obra) en el que el pianista ha descrito su experiencia como paciente en el sanatorio donde se curó, su trato con los dos médicos y las cuatro religiosas que lo atendieron como enfermeras y, sobretodo, el cambio que la experiencia de la enfermedad operó durante aquellos días en su interior.


Como en sus obras anteriormente publicadas en español, es el intento que llevan a cabo los personajes –mujeres y hombres que han dejado atrás ya la mayor parte de sus vidas– de comprender las motivaciones que han guiado sus decisiones y orientado sus existencias lo que constituye el centro de la narración. Su atractivo para el lector actual radica quizá en la gravedad y preocupación que alienta en esta voluntad introspectiva, propia de épocas menos irreflexivas y apresuradas que la nuestra, así como la perplejidad que produce la visión del mundo que estos personajes comparten, casi extinguida por completo en la cultura occidental.

La mano en el arado (Ruy de Moura Belo)

LA MANO EN EL ARADO F eliz aquel que administra sabiamente la tristeza y aprende a repartirla entre los días Pueden pasar los meses y los...