sábado, 24 de diciembre de 2016

old new year


(fotos de n. f.) 



cómo me gustaría viajar
y al mismo tiempo
cuánto me gustaría no viajar

no camera is better

y el atardecer en tu mano
es el mismo de aquí

una naranja también se pela
bajo mi ventana

podría tomarme un auto-retrato
de mi sombra enrejada

una silueta
el ojo de un gato

¿no son lo mismo
si nunca me muevo?

ahora el clima ha cambiado
y gotas de lluvia

se desprenden más allá
de las ramas de un espino

como cuando caminas
una mañana
a casa de la yeya.


(Roberto Zeballos Rebaza)


jueves, 15 de diciembre de 2016

Um dia a gente se encontra



En enero
 
el sol de Bahía Blanca
 
podría partir al medio un tractor
 
a las tres de la tarde. 
¿Qué hacías vos 
a la vuelta de casa 
para pasar la siesta? 
Yo me bañaba 
una 
dos 
tres veces. 
Salía al patio 
mojaba la veredita, me tiraba encima 
hacía gárgaras con el chorro de la manguera. 

¿En qué ciudad estarás ahora 
a las tres de la tarde? 
No quiero irme, dije esa mañana 
no sin vos, era la otra parte 
pero tenía que pronunciarse a su debido momento 
Tal vez 
en el brazo del río 
en las estaciones de micro 
o en los baños de luna que nunca tomam
os.



(Florencia Vissani) 
Foto: http://blog.urbanoutfitters.com/blog/nirrimi_hakanson


martes, 6 de diciembre de 2016

Arte y vida


Los hijos de la carne de los hombres
de noche en noche pasan;
lloran y ríen y trabajan, y entonces
de la vista del hombre escapan.
Meditando tamaño destino, la mente
se revuelve con un sentido trágico-
Recorren el camino asignado tan valientes,
se apresuran por lo tanto tan rápido.
Los hijos del cerebro del artista
la mortalidad eluden. Sobre ellos
el Tiempo con su guadaña en vano se agita,
hasta que de las horas ya no quedan ecos.
En muchos corazones, en tantos llanos,
su historia de nuevo abrazan,
mientras, jóvenes o viejos, las manos
del Futuro para saludarlos se alzan.
Como aquí aseguran los oficios de los hombres
su presencia a través de los años,
así debe perdurar de la Memoria el bronce,
con su cúmulo de sonrisas y llantos.
Tales vidas en nuestras vidas pueden ver el sol;
tales camaradas el Arte puede dar.
¿Son solo sombras los hombres? ¿Somos nos
o ellos, quienes viven en realidad?
Art and Life
The children of the flesh of men,
They pass from night to night;
They weep and laugh and labor, then
Are lost to human sight.
Musing on such a fate, the mind
Stirs with a tragic sense-
So brave they walk the stage assigned,
So soon they hurry thence.
The children of the artist’s brain
Elude mortality,
O’er them Time swings his scythe in
vain,
Till time no more shall be.
In many hearts, in many lands,
They live again their tale,
As, young or old, the Future’s hands
Arise to give them hail.
As here the crafts of men assure
Their presence to the years,
So too shall Memory’s bronze endure,
With all their smiles and tears.
Such lives within our lives can be;
Such comrades Art can give.
Are men but shadows? is it we
Or they who truly live?

Trad. Mariano Rolando Andrade
George Sterling, Art and Life, Editor A.M. Robertson, 1920, San Francisco. Traducción y presentación de Mariano Rolando Andrade para ©Buenos Aires Poetry.

domingo, 23 de octubre de 2016

Caja Negra



Aquí estoy, Señor, sobre estas piedras que otros ordenaron
Y que otros destruyeron
Lo más recta que puedo, y aunque muy vieja
Muy erguida
Porque de esta manera enfrento al tiempo y puedo todavía
Decir que alguna vez aquí se alzó tu pueblo, y que en
esta colina
Guardaban a sus muertos para que no abusaras del olvido.





Ya no os visito tías, ni mi cuerpo
Es el pequeño cuerpo que antes era, 
Ni mi voz, ni mis pelos ahora grandes
Acompañan despacio sus andadas
Que la muerte repliega hacia lo oscuro,
Su lenta precisión, el tino, todo
Lo que los elementos formularon.
Ya no, ya no, oh tías entregadas
Al cabo de paseos y oraciones
Y cariñosas formas con el niño
Al olor fatuo de lo inexistente
Que termina, envoltura subterránea, 
Con todo lo vivido y extrañado, 
Con el esfuerzo grande y con la abulia
De los que descansamos largas horas. 




Cuando el corazón está destruido 
Y encima de la pobre cabeza enferma
Los días se desploman como membrillos
Resulta muy hermoso
Y muy agradable
Amanecer cualquier mañana sobre la cama
Completamente desnudo
Suspirando entre los larguísimos brazos de 
             la sabiduría.




Cuando la calvicie, cuando las personas
Me esperen, ya curvo señor, tras la puerta
Y exijan que pague mis deudas, que acepte
Los dientes postizos, la casa estropeada, 
Desvíe a los cielos un ojo, y el otro
Lo entierre en el patio; y el corazón, calmo
Durmiéndose a pocos sobre el vientre inflado, 
Alcance a obsequiártelo, en música envuelto
Para que no arrastre vejez repulsiva
Sin tocar la lira, aunque no me incruste
Como me incrustaba esas tardes frescas
En tus mansos pechos, en tus ojos grandes.







(Alonso Ruiz Rosas, de "Caja Negra", primera edición, con una dedicación del autor, que ayer me compré en un remate).

domingo, 19 de junio de 2016

Lo inesperado




Algunos giros inesperados nos siguen a todas partes.
Buscaba en las compras algo que reemplazara a
lo que sentí alguna vez. ¿No había edificios allí
donde una vez vivimos, totalmente amueblados y
que miraban hacia el mar? ¿No destilábamos de los
vecinos los necesarios códigos y
gestos? En el fondo somos todos errabundo andar,
empujados a llenar el espacio en blanco.
Pero fue aquí, el destartalado Cape Cod
de desgoznados postigos carcomidos    
restaurados después, arreglados y repintados.
Toma solo una fragancia de rocío marino
el traernos al una vez fue: parcamente,
el bikini, la playa, la conversación,
el velo del verano, parcamente el motor
trasegando hacia el amor, y también el manto
del universo. Gracias a este aroma nos
sentamos bajo nuestro cedro preferido,
o nos figuramos la vieja y temida barbería. Quiero
ahora que alguien toque mi mejilla y mi cabello.
Quiero que me quiten la sal con un pañuelo. 


A  Few  Surprising  Turns      Ira Sadoff, 1945.
Imagen:  themystic50.tumblr.com


jueves, 24 de marzo de 2016

Vigilancia



Nuestros temas eran lindos. Manteníamos


nuestra distancia. Preparábamos desapego
en botellas. “Manteníamos nuestra distancia”


es una anécdota. Su nombre


es Anécdota. Nació en el estudio.
Jaulas, botellas. Libros por doquier.


Era nuestra favorita / nos prohibió


que la viéramos. Ella era la musa
para las botellas etiquetadas con “Distancia” 


de las que bebíamos. Que no podíamos


prescindir. Enterramos los resultados;
estaban muertos. No nos fue muy


penoso. Gracias

al desapego. Nuestra hipótesis soportó
una foto. Correctores, broches. 


Oversight (Melissa Ginsburg)

domingo, 20 de marzo de 2016

Geografía



Mi sueño mora cerca de mis pulmones.
A veces lo siento como un lapicero
derramando tinta en el negro bolso
de mi respiración. Mi cuerpo
vive aquí en Colorado,
en un apartamento con algunas plantas.
Soy lo que los expertos denominan
historia, una pequeña totalidad
abriéndose camino hacia el futuro.
Al anochecer, heredo la muerte
como idea, como tema del que seré examinado.
A media tarde, emprendo largas caminatas.
Vivo aislado como el estado vive
aislado dentro de fronteras con las que nada
tiene que ver. También yo tengo un río.
Si quieres, te contaré todo sobre la luz.  


Colorado, Carl Adamshick, 1969
Imagen: Rain. de Deniz Senyesil en Fivehundredpx

domingo, 28 de febrero de 2016

Trombón



Tocaban villancicos en la radio de la cocina, alta
una noche fría, y al entrar en el dormitorio y
desarrugar la alfombra navaja llena de bolsas,
recordé de pronto cómo a las primeras ocho notas de
escuchad, los ángeles mensajeros cantan las sentía yo
vibrando por todo mi cuerpo, aquella primera vez—
Tenía once y era inexperto,
recordaba cuando tenía diez
y un vahído en la iglesia por el dulce amoníaco de las azucenas de Pascua
que invadían mis fosas nasales con fragancia
y también el vacío de aquello—el señor de la danza,
en un arco de agonía, arriba sobre varillas… 


Trombone (Norman Dubie, 1945)

domingo, 7 de febrero de 2016

Hebras



Cuando el amanecer se deslía como un rollo de cinta
Arrojado a través de mi ventana,
Sé que las horas de luz
Están a punto de lanzarse contra mí
Como agujas omnívoras sobre un ocioso paño,
Enhebradas con los densos colores del sol.
Parecen ellas ya demasiado ansiosas,
Para bordar este negocio mío,
Mi Día,
Con los estrictos patrones de un antipendio;
O al menos para confeccionar una prenda útil.
Pero sé que no harán nada parecido.
Van a dar puntadas de hilván
Y cuando hayan terminado
Se verá algo como la frazada de retazos que mi abuela se hizo
Cuando estaba aprendiendo a coser.  


Heavy Threads, Hazel Hall
Imagen: neuromaencer.tumblr.com

domingo, 31 de enero de 2016

Mañana



Y era la tarde, húmeda de
electricidad, cuando mi padre

cayó a tierra como granizo estival,
desparramado. Fui por

mi madre, arrojamos
un puñado de guijarros. Y

vino la mañana, amargamente.
Y allí las noticias de la tarde

paredes azulándose, púrpura mañana
sobre los cúmulos, y la tarde

cuando la mañana
no volvería a iluminar nuestros cuerpos en la cama.

Caravanas de mañana, cúmulos,
tarde. Una larga caravana de tardes. Luego

solo estaba yo, mañana. Despierto en un cuarto
en una vasto edificio con cuartos. Todo el mundo

tarde. Todo el mundo mañana. Y Dios
había acabado todo el trabajo que estuvo haciendo –

bebés, abejas, planillas, invernales
mañanas. Dije yo, 



No me detendré aquí, tarde. Te veré
en la mañana.




Passage, Thomas Dooley
Imágen: Joné Reed. https://www.flickr.com/photos/jung_n_freud/with/8093886275/


domingo, 24 de enero de 2016

Respuesta


Has pronunciado la respuesta.
Un niño busca a veces lejos
En el polvo colorado
                         En una oscura hoja rosa
Y así has llegado lejos
                          Pues la respuesta es:
                                               Silencio.

     En la república
De las estrellas parpadeantes
                              y de los cataclismos agostados
Seguros estamos que queda por allí la respuesta está escondida y bien doblada,
Durmiendo al sol, sin cuidado de que sea domingo o cualquier otro
     día de la semana,

Sabiendo que el silencio hará llegar todo de una manera u otra.                

¿No hemos visto acaso
Púrpura de un pensamiento
del mantillo
y del moho
allegarse
hacia un ocaso
de terciopelo?
¿de trazo amarillento?
Casi pensamos de la nada pero era el silencio,
            el futuro,
            que obraba. 



The Answer  Carl Sandburg, 1878 - 1967

lunes, 18 de enero de 2016

Duda



Me despierto, duda, junto a ti,
al igual que una cortina mal corrida.

Me visto dudando,
lo mismo que una taza
insegura de no haber sido abandonada.

Almuerzo dudando,
trabajo dudando,
voy a un café incierto con amigos escépticos.

Voy a dormir dudando de mí misma,
como duerme un rebaño de cabras
dentro de un camión de pronto silencioso.

Sueño contigo, duda,
Cada noche —
¿pues cuál es el sentido del soñar
sino que todo lo que allí somos
sea pasajero, amorfo, una pregunta?

Mano izquierda y mano diestra,
duda, estás en mí,
lanzando una pelota de básquet, guiando mi cuchillo y mi tenedor.
Rodilla izquierda y rodilla diestra,
corremos detrás de un bus,
para un reunión que seguramente acabará antes de que lleguemos.

Me gustaría
conformarme contigo, duda,
como una ventana de guillotina
se acomoda obediente a sus poleas y cuerdas ocultas.

Dudo de que pueda hacerlo;
tus propios contrapesos gobiernan mis noches y mis días.

Como el puño colgante de plomo que sostiene
la boca abierta de una ventana,
tú me sostienes,
mi rodilla persistiendo frente a ti, terca,
ofreciendo estas alabanzas rabiosas
que no puedo sino dudar que alguna vez escucharás.


My Doubt ,    Jane Hirshfield, 1953
Imagen: saore.blogspot.com



sábado, 2 de enero de 2016

Y el mar






Alguna vez, quise ser Hemingway.
Pero lo mismo hacía Hemingway. Es un acto difícil –
Simples hechos revestidos de arte, y en cualquier caso,
¿quién obtiene lo que desea? ¿Y luego a quién le importa?
¿Qué cosa puede importar si el agua a tus pies
se está escapando sin ti? Hice crecer mi barba
y compré un pequeño bote a crédito, lo llamé
como yo y lo pinté todo de azul,
y luego nos pusimos a la mar. Y cuando hay calma
y cuando ha salido el sol, desaparecemos.
Nos hemos ido. ¿Qué otra cosa podía hacer?


And the Sea -  Patrick Ryan Frank
ImagenAitor Salaberria en Flickr

La mano en el arado (Ruy de Moura Belo)

LA MANO EN EL ARADO F eliz aquel que administra sabiamente la tristeza y aprende a repartirla entre los días Pueden pasar los meses y los...